martes, 15 de marzo de 2011

15 de marzo, Día Mundial de los Derechos del Consumidor

El 15 de marzo de 1962 el presidente John F. Kennedy pronunció un discurso ante en Congreso de los Estados Unidos en defensa de los derechos de los consumidores. Dicho discurso tuvo tal relevancia que la Consumers International (CI) (por aquel entonces denominada International Organization of Consumers Union) decidió en 1983 establecer esta fecha como Día Mundial de los Derechos del Consumidor.

En esta ocasión recomendamos una comedia española de los años 70 que muestra el tesón de Don Rodrigo Quesada, ciudadano que al ver vulnerados sus derechos frente a una entidad bancaria, emprende una cruzada para recuperar sus 257 pesetas. Se trata de un caballero empecinado, de firmes convicciones y que nunca se rinde cuando estima que tiene razón y no ceja hasta que consigue que el resto se la reconozca: «… ver triunfar la razón es casi como ver a Dios».

«Don Erre que erre» (1970) dirigida por José Luis Sáenz de Heredia, es una de las mejores comedias españolas de la época. Con un gran reparto: MDon erre que erreari Carmen Prendes, José Sacristán, Josele Román, Tomás Blanco, Manuel Alexandre, … y protagonizada por Paco Martínez Soria, este film constituye un fiel reflejo de la sociedad de aquel momento.

Este tipo de cine ha sido duramente criticado, sobre todo en los últimos tiempos. Sin embargo nos parece que no debe tacharse de anacrónico o machista sino que ha de contextualizarse con la época en la que se rodó, una época en la que la sociedad era machista y una de las mayores pruebas de virilidad era la posibilidad de concebir hijos a edades avanzadas (tema recurrente en las películas de Martínez Soria). Todo esto forma parte de nuestra historia y como tal debe entenderse.

Para más información acerca de los derechos de los consumidores recomendamos consultar la web del Instituto Nacional de Consumo.

lunes, 14 de marzo de 2011

Exposición «Criminología y Cine»

Cartel de la exposiciónEl pasado 9 de marzo de 2011, la Biblioteca de Derecho de la UAM estrenó una nueva exposición cinematográfica que gira en torno a la Criminología. Se ofrece una selección de 54 títulos en los que se muestran crímenes de todo tipo, aunque las películas destacan por la investigación que se realiza para tratar de esclarecerlos.


Crimen perfectoAlgunas de las películas de este género son «El intercambio» (2008) dirigida por Clint Eastwood, «Crimen perfecto» (1954) de Alfred Hitchcock, «Tesis» (1966) de Alejandro Amenábar o «El nombre de la rosa» (1986) de Jean-Jacques Annaud.


La exposición estará disponible hasta finales de abril en la sala baja de la Biblioteca de Derecho de la UAM y se puede navegar virtualmente por ella en el siguiente enlace: «Criminología y Cine».

martes, 8 de marzo de 2011

8 de marzo Día Internacional de la Mujer

Cartel Instituto de la Mujer

A pesar de los distintos orígenes que se le atribuyen al Día Internacional de la Mujer, lo que sí es común a todos ellos es el deseo de una igualdad entre hombres y mujeres. Una cronología de los hechos que han motivado la celebración de este día puede consultarse en la web de las Naciones Unidas: Día Internacional de la Mujer 2011.

Este día es uno de los más prolíficos en actos organizados, hasta el punto que resulta inabarcable concentrar un número significativo de los mismos. Por ello para esta ocasión hemos seleccionado algunos eventos que nos han parecido interesantes:
Por otra parte es de señalar la contribución de la Biblioteca de Derecho de la UAM al tema con la elaboración en 2009 y 2010 de sendas Mary Wollstonecraftexposiciones virtuales. La primera de ellas en torno a una perspectiva histórica del feminismo que analiza el camino recorrido desde la reivindicación de los derechos políticos hasta la consecución de los derechos sociales en el contexto de las principales declaraciones de derechos y la ideología de algunas pioneras del feminismo. La segunda exposición muestra una serie de materiales bibliográficos y cinematográficos en torno a temas como directoras de cine, acoso sexual, derechos y libertades, políticas de igualdad, violencia de género, mujer y trabajo, mujeres en otras culturas y fundamentalismo religioso o libertad sexual.

Finalmente queremos referirnos a la retransmisión delDocumental Clara Campoamor documental «Clara Campoamor. La mujer olvidada» que se emitirá mañana miércoles 9 de marzo en TVE. En la página del documental pueden encontrarse enlaces a otros de carácter similar relacionados con la mujer.

jueves, 3 de marzo de 2011

Repensar el vínculo entre Derecho y Cultura desde el diálogo filosófico

Por Valerio Rocco Lozano
Doctorando e Investigador Contratado FPI-MICINN, Departamento de Filosofía - UAM
Concurso "Mejor entrada" del Blog Derecho y Cultura-UAM

El mundo del derecho y el de la cultura parecen relativamente distantes. El propio fin de este blog, “fomentar la cultura y sus relaciones con el derecho y la política”, es una prueba de ello. Esta impresión quizás se deba a que la esfera jurídica, a pesar de sus ramificaciones y especializaciones, parece bastante circunscrita, delimitada, definida. En cambio, el mundo de la cultura ha visto difuminar sus fronteras y confundir su imagen hasta el punto de que, a menudo, se produce el sinsentido de que determinados actores, cantantes o toreros lleguen a presentarse como portavoces (y casi arquetipos) de un presunto mundo de la cultura, identificado a veces con la expresión “los artistas”. Es necesario volver a pensar qué se entiende por cultura, antes de determinar las relaciones de esta esfera con el derecho o cualquier otra disciplina. Definir unívocamente un concepto central para enteras ciencias como la antropología o la sociología es sencillamente imposible, pero al mismo tiempo necesitamos volver a reflexionar sobre este término que, desde los periódicos a los nombres de los Ministerios, impregna nuestra vida diaria. Para ello puede ser útil acudir a la etimología: “cultura” en latín es un neutro plurar que se refiere a aquellas cosas que van a ser cultivadas, y al mismo tiempo, adoradas, en virtud del doble significado del verbo colo. El significado primigenio del colere, del cultivar como actividad agrícola, se conserva en nuestra agri-cultura, como demuestra el magnífico poema de Schiller, Das eleusische Fest, en el que la diosa Ceres domestica las rudas costumbres humanas.

Esta procedenciEspigadoras de Milleta agraria subyace a la actual acepción de cultura en los significados del esfuerzo y del crecimiento. La cultura consiste en el esfuerzo que hace crecer, ante todo a sí mismo –en el sentido estoico del cultivo de sí–, pero también a la sociedad en la que se está inmerso. Es el esfuerzo que puede verse en Las espigadoras de Millet, uno de los cuadros que más impresionaron al joven Van Gogh.

Para rastrear conexiones con el derecho, quizá sea fructífero acudir a otra familia lingüística, la germánica, y a una tradición filosófica, la idealista, que ha pensado intensamente Falso movimientoestas relaciones. En concreto, Hegel ha vinculado muy estrechamente los conceptos de derecho y cultura, entendida esta última en el sentido de “Bildung”. Esta palabra, traducida a menudo como formación, remite a la palabra “Bild”, que además de ser, a pesar de su sensacionalismo (o quizás precisamente por ello) el nombre del periódico más leído de Europa y el tercero del mundo, significa “imagen”: la cultura como “Bildung” es “imaginación”, la formación de imágenes. Las novelas de formación de la literatura clásica alemana, como el Wilhelm Meister de Goethe –magníficamente reinterpretado por Wim Wenders en su película Falso movimiento–, son Bildungsromäne tanto porque presentan el iter formativo de un individuo como porque lo hacen creando imágenes con valor ejemplar.

Pues bien, en esa gran novela filosófica que es la Fenomenología del Espíritu de Hegel, el derecho y la “Bildung” están fuertemente conectados, hasta el punto de que podría decirse que esta última nace del primero. En efecto, Hegel presenta “la condición jurídica” como ese mundo en el que la bella armonía entre individuo y polis, propia de la vida ética griega, se disuelve en la dureza del mundo romano, donde los súbditos son sometidos al dominio del EmpeHegelrador (“el único Señor del Mundo”) precisamente a través de los lazos del derecho. El mundo del derecho nace simbólicamente en Roma, con las grandes sistematizaciones del derecho romano, y su irrupción provoca dolor y sufrimiento, detrás de los cuales se esconde, sin embargo, la promesa de un gran avance, de la mayor de las conquistas: la libertad individual, implícita ya en el concepto jurídico-romano de persona. Pues bien, para Hegel, la cultura, la Bildung, es ese proceso a través del cual el individuo se da cuenta de que el mundo jurídico, institucional, tradicional, por el que se ve aplastado y dominado desde su nacimiento, no es sino un producto de su propia conciencia. La cultura es, en el camino fenomenológico hegeliano, la “digestión” del mundo del derecho, su asimilación y apropiación por parte del sujeto. Por lo tanto, como se ve, la filosofía (y no sólo la hegeliana: piénsese por ejemplo en el vínculo entre la “teoría del derecho” y la “metafísica de las costumbres” kantianas) puede intentar fundamentar ese nexo que constituye el fin de este blog, el vínculo entre derecho y cultura.

Precisamente en estas semanas, desde febrero hasta junio de 2011, en la Universidad de Jena, en Alemania, en esas mismas aulas en las que Hegel daba clase en 1807, justamente mientras escribía la Fenomenología, un curso de Doctorado monográfico aborda las relaciones entre derecho y cultura en esta gran obra de la filosofía. Alrededor del Profesor Klaus Vieweg se reúnen doctorandos y jóvenes profesores de diferentes lugares del mundo, y lo que choca más, cuando se escuchan los debates que allí se producen, es justamente el distinto concepto de “cultura” que los diferentes participantes intentan aplicar a esa palabra común, extranjera para muchos: “Bildung”.

Parece que el debate –un cierto diálogo filosófico– es conveniente para reflexionar sobre la cultura y sus relaciones con el derecho, si reparamos en que el término “cultura” fue usado por Cicerónvez primera en su sentido actual en las Tusculanae Disputationes, un diálogo imaginario situado en el marco idílico de la villa de Tusculum, la actual Frascati, patria de un vino sincero que seguramente ya entonces estimulaba ese diálogo. La cultura, palabra acuñada en una conversación imaginada entre amigos quizás algo ebrios, es un producto en el que se funden a la vez el derecho y la filosofía, y lo hacen ante todo en la persona que escribió esa obra, el gran jurista y genial filósofo, a la vez abogado y académico, cónsul y escritor: Marco Tulio Cicerón.

Esta entrada también puede descargarse como pdf en el siguiente enlace.

miércoles, 2 de marzo de 2011

EL CANON DIGITAL A DEBATE. Revolución tecnológica y consumo cultural en un nuevo marco jurídico-económico

Por Carlos Padrós Reig
Profesor del Departamento de Derecho Público y de Ciencias Historicojurídicas, Área de Derecho Administrativo, Universidad Autónoma de Barcelona

La semana pasada se presentó la obra “EL CANON DIGITAL A DEBATE. Revolución tecnológica y consumo cultural en un nuevo marco jurídico-económico” elaborada bajo la dirección de Carlos Padrós Reig y Jordi López Sintas.

El canon digital a debateDesde hace casi una década, el Centro de Estudios e Investigación en Humanidades se dedica a investigar varios aspectos de las ciencias sociales en relación a las manifestaciones culturales, su producción y consumo. Bajo la dirección académica del profesor López-Sintas, se agrupan un nutrido conjunto de investigadores provenientes de varias universidades y disciplinas del conocimiento. Con esta plataforma se ofrece la posibilidad de contemplar un mismo campo de estudio desde varias perspectivas (Economía, Derecho, Antropología, Sociología, etc.). Los seminarios y actividades organizados por este centro universitario están disponibles en www.cerhum.es para todo aquel que desee compartirlos. La actividad investigadora desarrollada en este centro constituye el verdadero motor de la publicación de esta obra.

Uno de los sectores de la Cultura contemporánea actual que se somete a más debate público es precisamente el de la propiedad intelectual, la remuneración de los creadores y los nuevos modos de acceso y consumo culturales. Lamentablemente, el debate se sitúa en la mayoría de los casos en un maniqueísmo simplista que impide profundizar los argumentos técnicos que expliquen el fenómeno. De manera no inocente, se ha centrado la cuestión en la legalidad de los comportamientos de los consumidores que acceden a las creaciones a través de sistemas informales, vulnerando la legítima expectativa de remuneración de los artistas. En definitiva, se contraponen los malévolos consumidores insolidarios frente a los pobres y abandonados artistas.

La obra reúne el resultado de la investigación de hasta siete expertos adscritos al centro en distintas fórmulas con sus distintas perspectivas de análisis, todo ello con la voluntad última de refutar algunas de las premisas de ese falso debate. Con los argumentos vertidos debería ser posible ofrecer un marco de debate más amplio y complejo, con potencialidad para explicar una realidad a la que el sistema legal no sabe dar nuevos instrumentos de regulación.

Para leer la reseña completa de esta obra puede consultarse el siguiente enlace.