domingo, 22 de marzo de 2015

Vente a Alemania, Pepe II o perdiendo el norte

Perdiendo el norteLo cierto es que la crítica no habla especialmente bien de la última película de Nacho Velilla, «Perdiendo el norte» estrenada el pasado 6 de marzo de 2015. De ahí que mostráramos una cierta reserva por asistir al estreno. Pero también era cierto que varios conocidos nos la habían recomendado por ser una visión trágica y cómica al mismo tiempo de un problema tan grave como el del desempleo juvenil. 

La impresión al acabar la sesión fue la de «ya hemos visto esta película». Y, a nuestro entender, así es. La película se llamaba «Vente a Alemania, Pepe» (1971, Pedro Lazaga) y poco tiene que envidiar a esta nueva versión actualizada. El tema central es el mismo: dos jóvenes españoles, Hugo (Yon González) y Braulio (Julián López) se convencen de que la solución a sus problemas laborales es emigrar a Alemania, persuadidos por el éxito de un personaje interpretado por Arturo Valls que es entrevistado en un programa del tipo «Españoles por el mundo» (así aparece en la sinopsis oficial del filme). 

Vente a Alemania, Pepe
En «Vente a Alemania, Pepe» (1971), las redes sociales y los programas televisivos estaban menos desarrollados y Angelino (José Sacristán) convencía sin quererlo a Pepe (Alfredo Landa) de las bondades de emigrar a Alemania al llegar al pueblo (uno cualquiera de los de las películas españolas de siempre) en un flamante Mercedes.

Sin embargo, la realidad de la locomotora de Europa era/es otra bien distinta: sin conocer el idioma de poco sirven los títulos y la formación y, como alternativa, la mano de obra poco cualificada, además de escasa, está mal pagada. Como nos anuncia ahora Andrés (José Sacristán) si desconocemos nuestra historia, nos veremos obligados a repetirla. No por repetido el aforismo deja de tener su aquel: esto de la emigración a Alemania ya lo vivieron nuestros padres y abuelos y, aunque nos lo tomemos con guasa, no deja de ser una tragedia, la del fracaso social y educativo de España. Social porque nuestros gobiernos se han mostrado totalmente incapaces e insensibles con desempleados y gente en peligro de perder su vivienda y que al final la acaba perdiendo (por poner solo dos ejemplos). Y educativo porque no encontramos la forma de situar a nuestras universidades entre las mejores del mundo ni logramos diseñar titulaciones que realmente sirvan para la integración laboral de los jóvenes.

Yon González, Julián López y Blanca Suárez
Yon González, Julián López y Blanca Suárez, protagonistas de la película
Por todo ello nos parece que las referencias de «Perdiendo el norte» a «Vente a Alemania, Pepe» son evidentes. Incluso los momentos más emotivos de la película (de la mano de José Sacristán) son calcados a los protagonizados por Antonio Ferrandis: un anciano gruñón e incomprensivo cuyos sentimientos afloran al recordar lo que dejó en la patria que lo vio nacer.

José Sacristán, Alfredo Landa y Antonio Ferrandis
José Sacristán, Alfredo Landa y Antonio Ferrandis
En definitiva, no es una gran película, aunque entretenida y en ocasiones hasta divertida. Pero la historia principal, su principal punto crítico, ni es nuevo ni ha sido abordado de forma diferencial. Es más, algunos aspectos del argumento son casi inverosímiles, por forzados, en esta entrega.

No obstante, para llegar a esta valoración y retomar la actividad de este Blog tras unos meses de parón, es necesario haber visto las dos películas. De otro modo no se puede comparar. Nosotros nos quedamos con la de Pedro Lazaga, pero para gustos, colores...


Créditos de las imágenes:
1. Cartel de la película «Perdiendo el norte». Filmaffinity: http://www.filmaffinity.com/es/film554264.html
2. Cartel de la película «Vente a Alemania, Pepe». Filmaffinity:  http://www.filmaffinity.com/es/film464404.html
3. Fotografía publicitaria de la película «Perdiendo el norte». Objetivo: cine: http://www.objetivocine.es/criticas-perdiendo-el-norte/
4. Fotograma de la película «Vente a Alemania, Pepe». Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=xe7CKE8CGwk

lunes, 22 de septiembre de 2014

Artistas. De nuevo en la cuerda floja. Inauguración de la IX edición del Máster en Propiedad Intelectual, Industrial y Nuevas Tecnologías

Elvira Lindo. Artistas. De nuevo en la cuerda flojaHa llegado septiembre y con él la tradicional inauguración del Máster en Propiedad Intelectual, Industrial y Nuevas Tecnologías de la UAM que ya alcanzado la novena edición. En esta ocasión el tema principal que se abordó en el acto fue la posición de los artistas ante la encrucijada de la protección de los derechos de propiedad intelectual. Artistas en el más amplio sentido de la palabra: músicos, dibujantes, escritores, intérpretes… representados en una figura literaria de primer nivel como Elvira Lindo

Rodrigo BercovitzElisa NavasComo viene siendo también habitual Rodrigo Bercovitz, dirigió unas palabras desde su posición de director honorífico, en las que se refirió a que uno de los objetivos del Máster es el de que los alumnos tengan un discurso jurídico coherente, algo de gran dificultad debido a que la evolución de la materia de estudio es tan trepidante como la propia evolución de la cultura. Elisa Navas, directora de la Institución Libre de Enseñanza, tuvo palabras de ánimo para los nuevos alumnos.

Elvira Lindo se mostró abiertamente defensora de la protección de los derechos de propiedad intelectual aunque considera que la cultura afecta a tantos intereses económicos que, finalmente, serán otras industrias interesadas en los mismos las que luchen por ellos.

Elvira LindoLos inicios laborales de la escritora se remontan a 1981 cuando comenzó a trabajar en la radio. Elvira Lindo rememora estos tiempos con cierta nostalgia (si se deja a un lado la compleja situación política y social del momento) indicando que se trataba de una época en la que la ciudadanía confiaba en la clase política y en los periodistas, escritores, etc. En cierto modo se querían identificar con la cultura de aquel entonces: querían leer literatura española, ver cine español, escuchar música española, etc. Los medios de comunicación eran menos y de mayor confianza y los debates políticos suscitaban gran interés.

La situación actual parece, a ojos de la escritora, completamente distinta. La define como una época de escasa confianza entre artistas y público. Hoy no está aceptado socialmente el que los artistas puedan obtener beneficios económicos del fruto de su trabajo. 

La justificación de este cambio de tendencia no se debe, para Elvira Lindo, exclusivamente a una evolución social desvinculada de la acción política. Los gobiernos de uno y otro signo han tenido mucho que ver con la concepción de que la cultura está asociada a la gratuidad. Por una parte para la Derecha, la cultura debe ser comercial y tener un valor económico y debe estar exclusivamente refrendada por la opinión del público (si al público le gusta paga por ella y de este modo se puede financiar). Por otra parte para la Izquierda, la cultura «es gratis o no es» y existe una tendencia a apoyar solamente la cultura popular y a dejar de lado la parte de cultura más elitista (pintura, música culta, etc.). Encontrar el equilibrio entre estas dos visiones es fundamental para la escritora.

A todo ello hay que sumar el envite de la crisis económica que agrava la situación de determinados sectores como el de la música y el cine. El sector del libro no ha sabido responder a la amenaza que venían anunciando estas dos industrias y ha pensado que no le afectaría. La realidad ha sido bien distinta. 

Por tanto, conseguir que la cultura vuelva a tener el prestigio que le corresponde y de nuevo que la ciudadanía esté dispuesta a sufragar el valor justo por ella, es una cuestión cultural y pedagógica y no exclusivamente penal o punitiva. En este sentido realizó una metáfora bastante ilustrativa de la situación: indicó que es habitual escuchar en foros frases del tipo: «me he descargado 3000 libros en mi tableta». Cantidad que, desde luego, es totalmente desproporcionada (por las horas de lectura que implican). Elvira Lindo bautizó esta práctica como «paletismo acumulativo» y la comparó con los «bufés» de los centros de vacaciones en los que los turistas primerizos atiborraban sus platos con comida que después no podían consumir (por excesiva).

Para concluir, la situación de los artistas en general se muestra difícil por el escaso apoyo gubernamental y de la sociedad. Ni aunque todos los gremios de artistas se asociaran (algo bastante improbable) podrían ejercer la presión suficiente como para modificar la visión actual. Solo con políticas adecuadas y esfuerzos educativos es posible lograrlo.

El vídeo completo del debate también se encuentra disponible en el siguiente enlace:

Inauguración Máster Propiedad Intelectual UAM

lunes, 15 de septiembre de 2014

España e Iberoamérica en el fondo antiguo del INAP: siglos XVI-XX

España e Iberoamérica en el fondo antiguo del INAP
El Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) ha inaugurado una nueva exposición bibliográfica en la que el protagonista es, una vez más, el libro antiguo que compone su fondo histórico. Consta de 43 obras. 17 españolas: «2 del siglo XVI, 10 del siglo XVII y 5 del siglo XVIII»; 26 iberoamericanas: «un facsímil del siglo XVI, un libro del siglo XVII, otro del siglo XVIII y 5 del siglo XIX. Los 18 restantes, todos del siglo XX» (Textos literales extraídos del Catálogo de la exposición).

Leyes de IndiasEsta selección de obras realizada aborda una gran variedad de temas: tratados de arquitectura, recopilaciones normativas u obras sobre la administración de los reinos de Aragón y Navarra, para el caso de las obras españolas. En el caso de Iberoamérica la selección cuenta con recopilaciones de leyes de Indias, arquitectura e interesantes ejemplos de antropología y cultura indígena como el «Códice Tudela».

Facsímil del Fuero Real de España
Facsímil del Fuero Real de EspañaAdemás, con motivo de la exposición se ha elaborado una edición facsimilar de el «Fuero Real de España» de Díaz de Montalvo, el intento de los Reyes Católicos de recopilar el conjunto de normas y fueros reales vigentes en la Corona de Castilla.

Animamos a visitar la exposición que se encuentra disponible en las instalaciones del INAP.

lunes, 30 de junio de 2014

¿Cómo obtiene la nacionalidad española una película?

Por: Daniel Rozada Cervantes

¿Las películas, al igual que las personas, pueden tener nacionalidad? ¿Cómo se determina qué nacionalidad tienen? Saberlo resulta de vital importancia ya que el certificado de nacionalidad es imprescindible para determinar las condiciones en las que la película puede participar en los certámenes cinematográficos que se celebran alrededor del mundo.

Estas dudas nos han surgido a todos cuando hemos visto como en certámenes de cine nacional se presentan películas que poca relación parecen tener, aparentemente, con el país otorgante de los premios por su equipo de rodaje, actores o idioma. Además, con la proliferación de las coproducciones internacionales parece que precisar la posible nacionalidad de una película se complica. A día de hoy es difícil encontrar producciones que reúnan a un equipo de personas de una sola nacionalidad.

Así pues, las películas pueden tener nacionalidad y las leyes establecen como obtenerla, aunque esta nacionalidad se diferencia notablemente de la nacionalidad de las personas por su contenido. En España ésto no es una excepción, por lo que procederemos a desvelar la duda de cómo una película puede obtener la nacionalidad española.

¿Qué es el certificado de nacionalidad española?

Es el documento que acredita que una película es española, es decir, que tiene la nacionalidad española. No basta con rodar la película en España, con equipo humano español y en una lengua oficial del Estado. Para que una película pueda tener la consideración de «española» deberá cumplir el trámite formal de solicitar dicho certificado.

¿Para qué sirve el certificado de nacionalidad española?

La importancia de este certificado, más allá de las posibles ayudas o protección por parte del Estado, está en que las películas poseedoras del documento podrán aspirar a presentarse a los premios Goya, como certamen nacional, aspirando a todas las categorías de premios salvo aquellas categorías destinadas a películas extranjeras. A su vez, estas películas sólo podrán optar al premio a mejor película extranjera en los premios de cine nacional de otros países (salvo que sean coproducciones internacionales con doble nacionalidad).

El certificado será imprescindible para determinar las condiciones en las que la película puede participar en los diversos certámenes cinematográficos. La posesión del certificado es uno de los requisitos que exige la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España para poder presentarse como película española a los premios Goya, si se carece de él se exige que la película haya sido rodada en un idioma oficial del Estado.

¿Qué requisitos se exigen?

La Ley 55/2007, de 28 dediciembre, del cine establece los requisitos que una película debe cumplir para poder optar con éxito a la obtención del certificado de nacionalidad española.

Requisitos de la empresa productora

La película deberá haber sido realizada por una empresa de producción española o bien por una empresa productora de cualquier otro país de la Unión Europea que esté establecida en España.

Requisitos del equipo humano

La ley divide el equipo humano que interviene en la película en tres grupos:
*Directores, guionistas, directores de fotografía y compositores de la música.
*Actores y otros artistas.
*Personal creativo de carácter técnico y resto de personal técnico.

Cada uno de estos grupos deberá independientemente contar con un 75% de personas que reúnan alguno de los requisitos de nacionalidad o residencia siguientes:
*Nacionalidad española
*Nacionalidad de un Estado miembro de la UE
*Nacionalidad de un Estado del Espacio Económico Europeo
*Residencia en España
*Residencia en un Estado de la UE
*Residencia en un Estado del Espacio Económico Europeo

Requisitos de idioma

Que la película se realice, en su versión original, preferentemente en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado. El «preferentemente» nos indica que este no es un requisito obligatorio y en la práctica tenemos casos que así lo demuestran.

Requisitos de territorio

El rodaje, la postproducción y los trabajos de laboratorio, salvo exigencias del guión, se realicen en territorio español o de alguno de los estados de la UE. Como el requisito anterior, éste no resulta necesariamente obligatorio puesto que la interpretación de qué puede ser o no exigencia del guión resulta muy subjetiva.

Requisitos coproducciones

Para que una coproducción tenga la consideración de española habrá que estar a lo que establezcan los diversos convenios internacionales con el país con el que se coproduce.

¿Cómo se obtiene el certificado?

*Solicitantes:             
- Empresas productoras inscritas en el Registro de Empresas del ICAA.
- Titulares de los derechos de explotación de la película.

*Forma de iniciación:                        
- A solicitud del interesado o de oficio.

*Plazo de inicio:         

Si ha obtenido ayuda
- 12 meses para largometrajes, desde el inicio de rodaje.
            - 4 meses para cortometrajes, desde el inicio de rodaje.

Sin ayuda

- No hay plazo

*Presentación:           
Registro Electrónico de la Secretaria de Estado de Cultura.
            Registro General Ministerio de Cultura.

*Lo otorga:
            Director Gral. del Instituto de la Cinematografía y Artes Audiovisuales.
            En defecto de éste, órgano competente de la CCAA.

*Plazo resolución:     
1 mes desde la presentación.

*Recursos:                
Contencioso-Administrativo
            Reposición

Se trata de un procedimiento ágil a la vez que sencillo. Su duración no supera el mes y sólo se entra a valorar si la película, a través de la presentación requerida, cumple con los requisitos de la ley.

Polémica

Como podemos comprobar, los requisitos que exige la ley española no son nada restrictivos. Hay un amplio margen para que una película realizada mayoritariamente, o incluso íntegramente por extranjeros pueda obtener la nacionalidad española. 

Ésto ha llevado a diversos directores españoles, como Álex de la Iglesia entre otros, a reclamar al gobierno requisitos más restrictivos para obtener la nacionalidad. Consideran que unos requisitos tan amplios «acaban con la identidad del cine patrio» y como respuesta proponen exigir que el director de la obra, como «máximo responsable y garante» de la película, tenga que ser necesariamente español para que la película pueda optar a la nacionalidad.



jueves, 12 de junio de 2014

Los abogados salen de la crisis

De nuevo nuestros colaboradores del departamento de Marketing de Bressers Law nos envían una infografía para su difusión entre nuestros lectores: «Los abogados salen de la crisis».