
La impresión al acabar la sesión fue la de «ya hemos visto esta película». Y, a nuestro entender, así es. La película se llamaba «Vente a Alemania, Pepe» (1971, Pedro Lazaga) y poco tiene que envidiar a esta nueva versión actualizada. El tema central es el mismo: dos jóvenes españoles, Hugo (Yon González) y Braulio (Julián López) se convencen de que la solución a sus problemas laborales es emigrar a Alemania, persuadidos por el éxito de un personaje interpretado por Arturo Valls que es entrevistado en un programa del tipo «Españoles por el mundo» (así aparece en la sinopsis oficial del filme).
En «Vente a Alemania, Pepe» (1971), las redes sociales y los programas televisivos estaban menos desarrollados y Angelino (José Sacristán) convencía sin quererlo a Pepe (Alfredo Landa) de las bondades de emigrar a Alemania al llegar al pueblo (uno cualquiera de los de las películas españolas de siempre) en un flamante Mercedes.
Sin embargo, la realidad de la locomotora de Europa era/es otra bien distinta: sin conocer el idioma de poco sirven los títulos y la formación y, como alternativa, la mano de obra poco cualificada, además de escasa, está mal pagada. Como nos anuncia ahora Andrés (José Sacristán) si desconocemos nuestra historia, nos veremos obligados a repetirla. No por repetido el aforismo deja de tener su aquel: esto de la emigración a Alemania ya lo vivieron nuestros padres y abuelos y, aunque nos lo tomemos con guasa, no deja de ser una tragedia, la del fracaso social y educativo de España. Social porque nuestros gobiernos se han mostrado totalmente incapaces e insensibles con desempleados y gente en peligro de perder su vivienda y que al final la acaba perdiendo (por poner solo dos ejemplos). Y educativo porque no encontramos la forma de situar a nuestras universidades entre las mejores del mundo ni logramos diseñar titulaciones que realmente sirvan para la integración laboral de los jóvenes.
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Yon González, Julián López y Blanca Suárez, protagonistas de la película |
Por todo ello nos parece que las referencias de «Perdiendo el norte» a «Vente a Alemania, Pepe» son evidentes. Incluso los momentos más emotivos de la película (de la mano de José Sacristán) son calcados a los protagonizados por Antonio Ferrandis: un anciano gruñón e incomprensivo cuyos sentimientos afloran al recordar lo que dejó en la patria que lo vio nacer.
José Sacristán, Alfredo Landa y Antonio Ferrandis |
En definitiva, no es una gran película, aunque entretenida y en ocasiones hasta divertida. Pero la historia principal, su principal punto crítico, ni es nuevo ni ha sido abordado de forma diferencial. Es más, algunos aspectos del argumento son casi inverosímiles, por forzados, en esta entrega.
No obstante, para llegar a esta valoración y retomar la actividad de este Blog tras unos meses de parón, es necesario haber visto las dos películas. De otro modo no se puede comparar. Nosotros nos quedamos con la de Pedro Lazaga, pero para gustos, colores...
Créditos de las imágenes:
1. Cartel de la película «Perdiendo el norte». Filmaffinity: http://www.filmaffinity.com/es/film554264.html
2. Cartel de la película «Vente a Alemania, Pepe». Filmaffinity: http://www.filmaffinity.com/es/film464404.html
3. Fotografía publicitaria de la película «Perdiendo el norte». Objetivo: cine: http://www.objetivocine.es/criticas-perdiendo-el-norte/
4. Fotograma de la película «Vente a Alemania, Pepe». Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=xe7CKE8CGwk